Cómo cocinar los alimentos de forma segura

La forma de cocinar los alimentos es tan importante como la manera de prepararlos y almacenarlos. Una cocción inadecuada, es una de las causas de las intoxicaciones alimentarias.

La mayoría de los alimentos, especialmente la carne, los pescados y los huevos, deben cocinarse a fondo para matar la mayoría de las bacterias que pueden provocar una intoxicación alimentaria.

Cómo cocinar los alimentos de forma segura

En general, los alimentos deben cocinarse a una temperatura de al menos 75 °C (o más). Una vez que los alimentos estén cocinados, hay que consumirlos rápidamente, mantenerse a una temperatura superior a 60 °C, o refrigerarse, taparse y almacenarse en la nevera o el congelador.

La contaminación cruzada de los alimentos crudos a los cocidos, como las manos o los utensilios, también puede causar enfermedades relacionadas con los alimentos, como muy bien explican en los cursos online de manipulador de alimentos.

Si te interesa conocer cuáles son todas las prácticas para cocinar de forma segura, te recomiendo que obtengas el carnet de manipulación de alimentos, que te servirá, además de para trabajar en un restaurante o una tienda de alimentación, para cocinar de forma segura en tu propia casa.

Seguridad al cocinar alimentos de alto riesgo

Las bacterias que pueden provocar una intoxicación alimentaria crecen más fácilmente en algunos alimentos que en otros. Estos alimentos de alto riesgo incluyen:

Estos alimentos de riesgo hay que mantenerlos a una temperatura menor de 5 °C, en el frigorífico, o bien calientes a una temperatura superior a 60 °C.

Si los has dejado a temperatura ambiente durante un máximo de dos horas, estos alimentos deben recalentarse, refrigerarse o consumirse. Si han sobrepasado las 2 horas, pero no han llegado a las 4 horas, deben consumirse inmediatamente. Y si sobrepasan las 4 horas, hay que desecharlo inmediatamente.

La cocción superior a 75 °C

La forma en que se cocinan los alimentos es muy importante, ya que no todos se deben cocinar de la misma forma. El interior de los alimentos debe estar a una temperatura de 75 °C o más. Esta es la temperatura que puede matar a la mayoría de los patógenos causantes de las enfermedades en los alimentos.

Para comprobar la temperatura interna durante el proceso de cocción, puedes utilizar un termómetro de carne. Si no tienes un termómetro interno, sigue las siguientes recomendaciones:

Hay que tener especial cuidado al preparar alimentos que contengan huevo crudo, como mayonesa casera, tiramisú y ponche de huevo. Las bacterias presentes en las cáscaras de los huevos y en el interior del huevo, pueden contaminar este tipo de alimentos y causar una intoxicación alimentaria.

En especial, las mujeres embarazadas, los niños pequeños, los ancianos, y cualquier persona con un sistema inmunitario debilitado, deben evitar comer alimentos que contengan huevos crudos.

Seguridad alimentaria y cocción en microondas

El microondas es una forma rápida y conveniente de cocinar ciertos alimentos. Sin embargo, si no se usa correctamente, puede cocinar los alimentos de manera desigual, dejando el interior poco cocinado, o no alcanzar una temperatura uniforme de 75 °C.

Para evitar esto, si es posible, corta los alimentos en trozos del mismo tamaño o similar, o coloca los trozos más grandes o gruesos en el borde exterior del plato.

Cubre los alimentos con una tapa para microondas para retener el vapor y favorecer una cocción más uniforme. Durante la cocción, dale la vuelta a los alimentos, y espera hasta que termine el tiempo de reposo antes de comprobar que la cocción ha terminado. La comida sigue cocinándose incluso después de apagar el microondas.

Refrigeración y almacenamiento de alimentos

Si necesitas guardar los alimentos cocinados para su uso posterior (por ejemplo las sobras), espera a que se enfríen para poder cubrirlos, y colocarlos en el frigorífico. Esto ayudará a mantener los alimentos fuera de la zona de peligro de temperatura lo más rápido posible.

Las porciones grandes se enfrían más rápido cuando se colocan en bandejas poco profundas o se dividen en trozos más pequeños.

Si necesitas mantener los alimentos calientes, manténlos a más de 60 °C.

Generalmente, los alimentos cocinados pueden conservarse en la nevera durante unos días. Para una conservación más amplia, congélalos inmediatamente después de enfriarlos en la nevera.

Siempre hay que conservar los alimentos cocinados separados de los alimentos crudos, especialmente las carnes y el pescado crudo. Estos deben estar en el estante más bajo de la nevera para evitar que los jugos goteen sobre otros alimentos.

Para volver a calentar los alimentos del frigorífico, aumenta su temperatura en el fuego, el horno o el microondas por encima de los 75 °C o, preferiblemente, hasta que estén hirviendo.