Cuchillos de Bob Kramer

Para los que saben apreciar un buen cuchillo de cocina, los cuchillos de Bob Kramer han alcanzado un estado casi legendario, y se encuentran entre los mejores cuchillos de cocina del mundo.

Bob Kramer es un artesano, en el sentido más práctico de la palabra. Es un hombre que se deja llevar más por su trabajo y su producto que por los caprichos del mercado.

Cuchillos de Bob Kramer

Estamos hablando de cuchillos que, dependiendo del ajuste y del acabado, pueden llevar hasta 100 horas de creación, y su precio es a partir de 6.000$.

Las hojas de cada cuchillo no sólo son finas y bonitas, sino que son lo suficientemente duras como para pasar los estrictos estándares de la American Bladesmith Society, lo que quiere decir que ha podido cortar una cuerda gruesa de 2,5 cm con un solo golpe, cortar un tablón de madera de 2x4, y todavía tener filo suficiente para afeitar el pelo del brazo.

Incluso a este precio tan elevado, todavía hay una gran demanda de cuchillos Kramer.

Entonces, ¿cómo se hace un cuchillo tan codiciado? En la antigua Siria, el acero de Damasco era legendario por su dureza simultánea y por su suave y afilado filo. La técnica se perdió en la historia, pero se hablaba de ella como si poseyera propiedades legendarias y mitológicas: podía cortar un cañón de fusil, por ejemplo, o un cabello.

Y el acero de Damasco ha sido lo que ha inspirado el mágico acero Valiro en Juego de Tronos.

La moderna técnica de Damasco utilizada por Kramer es diferente, pero no menos impresionante. Para sus cuchillos, Kramer utiliza dos o más tipos de acero en su fragua, donde se apila, se calienta, se martilla, se corta, y se martilla otra vez, hasta que el lingote (que va a ser la hoja) contiene más de 400 capas microscópicas de metal, y por eso está dotado con varios remolinos.

El patrón en sí es más que nada para la estética, pero el resultado de todo este trabajo no lo es.

El trabajo de Kramer es innovador, pero a diferencia de la mayoría de los cuchillos artesanos, sus cuchillos no son sólo para mostrarlos.

Los cuchillos de Damasco de Kramer están fabricados únicamente en acero al carbono, que es diferente del acero inoxidable. El acero al carbono debidamente mantenido, tiene un borde más afilado que cualquier modelo de acero inoxidable, pero se oxidará y se perforará si no lo mantenemos seco, y lo engrasamos.

Para sacarle el máximo partido, hay que cuidarlo, tratarlo con esmero, como una extensión del propio chef.

En estos días, Kramer continúa experimentando. De los cuchillos de acero al carbono hacía 200 cuchillos al año, dice. Pero con la experimentación ha bajado a 30 al año, ya que la investigación y el desarrollo llevan mucho tiempo.

Por lo que si quieres tu cuchillo corta-todo tendrás que esperar bastante. Lo puedes adquirir a través de su página web y ver toda su historia en este enlace.