Muslos de pollo a la cerveza

Me encanta el pollo, pero las mismas recetas de pollo pueden volverse aburridas y sin encanto, así que siempre busco nuevas combinaciones de sabor para mezclar un poco las cosas.

Esta receta es una maravillosa manera de asar pollo, porque la adición de cerveza sirve para dos propósitos: mantiene la carne del pollo jugosa, y también crea una salsa deliciosa.

Muslos de pollo a la cerveza

Te aconsejo que sirvas el pollo acompañado de patatas, ya sean fritas, cocidas, en puré, o una tortilla de patatas, que si quieres también te enseñamos cómo hacer una rica receta de tortilla de patatas; y por supuesto, con una cerveza bien fría.

Y la cerveza no solo sirve para cocinar pollo o carne, también he cocinado mariscos con cerveza antes, y nunca falla.

Otra idea es marinarlo en la cerveza durante una hora más o menos, pero si no tienes tiempo, puedes simplemente ponerlo todo en la fuente, y hornearlo en el momento.

Muslos de pollo a la cerveza para 4 personas:

Elaboración:

  1. Precalienta el horno a 200 º C con calor por los dos lados.
  2. Lava los muslos de pollo y sécalos con un trozo de papel de cocina. Sazona los muslos con sal y pimienta negra por todos los lados, y colócalos en un molde para horno hondo.
  3. Añade los dientes de ajo sin pelar, las zanahorias y las hierbas aromáticas. Y vierte la cerveza por encima.
  4. Introduce la fuente en el horno precalentado, y deja que se cocine durante 15 minutos, luego gira los muslos y hornéalos otros 15 minutos más.Vuelve a girarlos dos veces más, con un intervalo entre giro y giro de 15 minutos.
  5. Después del cuarto turno de giros, el pollo debe estar ya en su punto justo de cocción, y la salsa de cerveza tiene que estar caramelizada. Si el pollo está hecho pero la salsa no, mantén caliente el pollo mientras hierves y reduces la salsa a tu gusto.
  6. Saca la carne de los ajos de las pieles, y sirve los muslos de pollo acompañados de las verduras, con la salsa de cerveza por encima.

Notas

Te aconsejo que compres muslos de pollo de corral, ese pollo que tiene un color amarillo, en vez de blanco como los normales. Sí, es cierto que cuestan algo más, pero el sabor que tienen bien vale la pena.

A los mulos no les quites la piel ni los huesos a la hora de cocinarlos, pues les aportan protección contra el calor, lo que hace que la carne esté más jugosa y tierna. De hecho, estos muslos están realmente sabrosos y jugosos.

Sin embargo, si quieres usar muslos de pollo sin piel o deshuesados, adelante. Incluso puedes aprovechar a rellenarlos al estar deshuesados, y atarlos con una cuerda para que no se salga el relleno al cocinarlos.

No soy un fan de la cerveza y no me gusta mucho el sabor ni el olor. Sin embargo, adoro la salsa que forma. Puedes usar diferentes tipos de cervezas para obtener diferentes sabores en este plato. Yo cogí la que tenía a mano en la nevera en ese momento, pero puedes utilizar la que quieras, incluso las negras, aunque el color de la salsa quedará mucho más oscuro.