Muslos de pollo con miel y mostaza

Esta receta de muslos de pollo recién horneados con una salsa de miel y mostaza, no solo me gusta por su sabor, también hay que sumarle el hecho de que es una de esas recetas que puedes hacer con ingredientes que ya tienes en tu frigorífico.

Se me ocurrió hacerla cuando abrí el frigorífico, y no tenía más que unos muslos de pollo descongelados, y un aliño de miel y mostaza que uso para las ensaladas. La verdad es que esta salsa se lo pongo a todo, ¡es multiusos! pero con el pollo pega especialmente bien.

Muslos de pollo con miel y mostaza

Y debido a que hay tantos usos para este aderezo (como adobo, salsa para untar, aderezo de sándwich y aderezo para ensalada, etc.), siempre tengo un recipiente esperando en la nevera.

Además, la receta se compone de solo 6 ingredientes, y todo se hace en un mismo recipiente. Su sabor es picante y dulce, una mezcla que no podrás dejar de comer.

A diferencia de esta receta de cordero lechal al horno, estos muslos se hacen en muy poco tiempo. De principio a fin podrás comerlos en menos de 30 minutos, y cuando un plato se puede preparar en tan poco tiempo, no hay motivo para pedir comida para llevar.

Esta salsa de miel y mostaza transforma el pollo mientras se cocina. La salsa se convierte en un glaseado espeso, al caramelizarse simultáneamente todos los azúcares sobre la piel y la carne del pollo. ¡El resultado es delicioso!

Ingredientes para el aderezo de miel y mostaza:

Ingredientes para los muslos:

Instrucciones:

Para elaborar el aderezo de miel y mostaza, mezcla todos los ingredientes en un recipiente, hasta obtener una mezcla homogénea.

Precalienta el horno a 225 º C (si el horno tiene ventilador baja la temperatura a 215 º C) con calor por los dos lados. Lava los muslos bajo el grifo, y sécalos con papel de cocina. Coloca los muslos en una fuente amplia, y sazónalos por ambos lados con sal y pimienta negra.

Vierte el aderezo de miel y mostaza sobre el pollo, e introdúcelo en el horno, con la piel hacia arriba, durante 15 minutos. Después de ese tiempo, baña los muslos con el aderezo que está en el fondo de la fuente.

Hornea el pollo hasta que la carne tenga una temperatura interna de 70 ºC o hasta que los jugos salgan limpios. Deja que el pollo repose durante cinco minutos después de sacarlo del horno.

Y de postre, nada como esta tarta de manzana casera.

Consejos para que la receta salga perfecta

Si deseas hacer de esto una comida completa, puedes agregar fácilmente patatas y zanahorias picadas a la sartén mientras el pollo se hornea. Todos los elementos del plato deben estar listos al mismo tiempo, solo deberás comprobar el punto de cocción pinchando tus patatas y zanahorias con un tenedor para asegurarte de que estén tiernas.