Tarta de manzana con masa quebrada

La tarta de manzana perfecta es una combinación de ciencia y el arte. Una buena receta es esencial, pero también son necesarios ingredientes de calidad, y poner pasión a todo lo que haces.

Hay pocas cosas más intimidantes en el repertorio culinario que las tartas. Y no solo las de manzana, todas tienen su truco que hace que salgan perfectas, o toda una chapuza. Aquí tienes más información referente a la tarta de galleta, otro postre popular de nuestra gastronomía.

Tarta de manzana con masa quebrada

Para que seas todo un experto cocinero de postres, te vamos a enseñar a hacer una tarta de manzana con masa quebrada, desde cero, y haciéndolo todo tú. No te preocupes, no se desmoronará la masa, ni quedará la corteza marrón, correosa o dura, y por supuesto, el relleno de manzana tendrá la textura perfecta.

Ingredientes

Para la masa quebrada

Para la tarta de manzana:

Para la crema pastelera:

Preparación

Empezamos con la masa quebrada. Ponemos la mantequilla fría en un bol grande y añadimos la harina. Amasamos los dos ingredientes mezclándolos con las manos, de manera que se unan y se forme una masa desmenuzada como de galletas trituradas.

Esto servirá para que la masa no adquiera elasticidad, una característica que no queremos encontrar en la masa quebrada.

Añadimos el azúcar, el huevo y la sal, y volvemos a mezclarlo con las manos, para que la masa no coja aire. Sin mezclar demasiado, una vez que veamos que los ingredientes están homogéneos, formamos una bola con la masa.

Tapamos el bol con film por encima, y lo metemos en la nevera para que enfríe durante 1 hora aproximadamente. Transcurrido ese tiempo, sacamos la masa de la nevera y preparamos una superficie limpia con un poco de harina para que la masa no se pegue.

Aplastamos la bola, y con ayuda de un rodillo, estiramos la masa, dándole forma redonda, hasta que tenga un grosor de aproximadamente 1 centímetro. Debemos asegurarnos de que la masa tiene el tamaño adecuado para cubrir el molde de la tarta.

Para colocar la masa en el molde, nos ayudamos del rodillo para coger la masa y, con cuidado, depositarla encima. Forramos el molde con la masa, ayudándonos de las manos, cubriendo bien las paredes y la base.

Toda la masa que sobresale del molde la cortamos, dejando el borde raso. Por último, pinchamos la base con un tenedor antes de cocerla.

Para hornearla, hay que ponerle peso encima para que con el calor no se abombe. Para este fin son muy útiles colocar legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, etc.) encima de un trozo de papel vegetal.

Introducimos la masa en el horno precalentado a 180º C, durante 10 minutos, o hasta que la tarta justo empiece a dorarse. Este tiempo es suficiente, pues después volveremos a introducir la tarta en el horno, y la masa se terminará de cocer.

Una vez que tenemos la masa preparada, dejamos que enfríe y pasamos a preparar el relleno. Empezamos por la crema pastelera.

Ponemos la leche en una cazuela a calentar a fuego medio-alto, y sacamos unos 150 ml de la leche a parte. Cuando la leche empiece a hervir, apagamos el fuego e incorporamos la vaina de vainilla abierta por la mitad, y la piel del limón, dejando que se infusione durante 30 minutos.

Mientras tanto, mezclamos la Maicena con la leche fría, y lo removemos hasta que esté bien disuelto y no haya grumos. En un recipiente mezclamos las yemas de huevo con el azúcar, hasta obtener una mezcla homogénea.

Después lo juntamos con la mezcla de leche y Maizena, y volvemos a removerlo para que no aparezcan grumos. Retiramos la vaina de vainilla de la leche y la piel del limón, y mezclamos todos los ingredientes.

Ponemos la cazuela a fuego medio y empezamos a removerlo todo con unas varillas, hasta que empiece a espesar. Cuando adquiera una textura semiespesa, como la de la crema pastelera, la retiramos del fuego, y cubrimos la superficie con papel de film para que no se forme una costra.

Mientras enfría, pelamos las manzanas y las descorazonamos. Cortamos las manzanas en rebanadas del mismo tamaño, y las impregnamos con el zumo de limón para que no empiecen a ennegrecerse.

Vertemos la crema pastelera en la masa, y colocamos las manzanas encima, tapando la crema pastelera por completo. Espolvoreamos las especias por encima de las manzanas y formamos un almíbar con las mermelada y el agua.

Pincelamos el almíbar por encima de las manzanas, y metemos la tarta en el horno, precalentado a 180 º C, durante 15 minutos aproximadamente. Pasado ese tiempo, ya podremos sacar la tarta del horno y cortarla para servirla, aunque es mejor que la dejemos enfriar unos minutos.

Notas

Si quieres ahorrarte todo el paso de hacer la masa quebrada, puedes comprar una lámina que viene ya hecha y simplemente hornearla.

Escoger la variedad de manzana adecuada para tu tarta puede ser una tarea abrumadora debido a la cantidad de variedades que hay. Te aconsejo que utilices las Granny Smith o Pink Lady, que son firmes y dulces, para que además de sabor, mantengan su forma después del proceso de cocción.

Para que la masa sea lo más crujiente y firme posible, es esencial que todos los ingredientes (sobre todo la mantequilla) y materiales estén fríos mientras trabajamos.